
una vez, no hace muchos meses, me dió uno de los mejores consejos que he recibido en mi vida: "no vale la pena que te amargues la vida por tus problemas, por aquello que no puede ser". En ocasiones soy muy dado a dejar que me aplaste el peso de cualquier problema, por más pequeño que éste se presente. En verdad es un buen consejo. Y lo agradezco por siempre.
Muchas gracias por todo Mary. Hasta la vista.